La Comisión Nacional del Agua y el gobierno de Tamaulipas desplegaron un operativo especial en el sistema lagunario del río Tamesí para detectar tomas clandestinas, extracción ilegal y robo de agua, ante el riesgo de que más de un millón de habitantes del sur del estado vuelvan a enfrentar una crisis de abasto durante el verano de 2026.
Con inspecciones terrestres, vigilancia técnica y supervisión permanente sobre la cuenca Guayalejo-Tamesí, autoridades federales y estatales buscan frenar el saqueo del sistema hídrico que abastece a la zona conurbada de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, además de municipios del norte de Veracruz.
El despliegue ocurre luego del colapso registrado en 2024, cuando el sistema lagunario alcanzó niveles críticos y miles de familias enfrentaron restricciones históricas en el suministro de agua potable en medio de temperaturas extremas.
Las autoridades reconocieron que las altas temperaturas previstas para el verano de 2026 mantienen bajo presión al sistema hídrico del sur de Tamaulipas, donde el crecimiento urbano, agrícola e industrial incrementó la demanda del recurso y elevó el riesgo de extracciones ilegales.
El secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, Raúl Quiroga Álvarez, advirtió que el operativo pretende impedir que se repita una emergencia como la registrada hace dos años.
“Fue una crisis brutal que puso contra la pared al sur de Tamaulipas y no vamos a permitir que vuelva a ocurrir”, sostuvo.





